QUE ES EL FRACKING ?

Es la extracción de gas no convencional. Utiliza para ello millones de litros de agua dulce por día, mezclada con mas 600 productos químicos y arena entre otras cosas. Para la extracción se perfora hasta casi 5000 metros en forma vertical y luego varios kilómetros en forma horizontal. Esta técnica produce filtraciones hacia las napas de agua subterraneas y también de las agua superficiales, ademas evaporaciones .

QUE PRODUCE:
Contaminación del Medio en que vivimos: agua, aire, tierra. Agresión y alteración del paisaje por la instalación de torres y camiones.
Contaminación auditiva y visual en detrimento de la biodiversidad.
Graves afecciones a la salud humana y de las demás especies. Sismos y terremotos por las fracturas y la lubricación de las placas tectónicas.

CIUDADES CON ORDENANZA LIBRE DE FRACKING HASTA EL MOMENTO:
COLÓN, C.del URUGUAY, SAN JAIME, DIAMANTE, COL. AVELLANEDA, VILLAGUAY, ROSARIO DEL TALA, LA PAZ, VILLA ELISA, GRAL. RAMÍREZ, VILLA DEL ROSARÍO, SAN PEDRO, VIALE ,CERRITO, CRESPO, SAN PEDRO (Junta de Gobierno), SAN RAMÓN (Junta de Gobierno), BOVRIL,MARÍA GRANDE, LOS CONQUISTADORES, VICTORIA, FEDERACIÓN, SAN SALVADOR, GENERAL CAMPOS , BASAVILBASO,FEDERAL, IBICUY, VILLA MANTERO, URDINARRAIN, ORO VERDE, CHAJARÍ, NOGOYA, CONCORDIA, GUALEGUAYCHÚ y PARANÁ.

domingo, 11 de mayo de 2014

Andrés Carrasco, científico y militante: gracias

Falleció Andrés Carrasco, el científico que confirmó los efectos devastadores del glifosato, acompañó con su investigación a los pueblos fumigados y cuestionó que la ciencia esté al servicio de las corporaciones. Incluimos la última entrevista que brindó y además “¿La felicidad puede ser un tema político? Pistas para bajarse de la globalización”, la entrevista que transmitió Decí Mu
Andres Carrasco
En una de sus visitas a nuestra Cátedra Autónoma de Comunicación Social, el científico Andrés Carrasco contó cómo decidió divulgar su investigación sobre los efectos letales del glifosato.: estaba en el sur, pescando, solo, disfrutando la belleza de esa postal natural, sabía que lo que había comprobado era esencial y sintió que el perfecto silencio que lo rodeaba era un grito inmenso. “Hacé algo”. Para hacerlo solo necesitaba encontrar “un periodista serio y decente”. Y llamó, desde ahí mismo, a Darío Aranda. Él es quien lo despide en estas líneas que eligió publicar en lavaca. Doble honor, que nos obliga y compromete aún más a seguir siendo dignos de ello y de ellos.
Por Darío Aranda.
“Soy investigador del Conicet y estudié el impacto del glifosato en embriones. Quisiera que vea el trabajo”.
Fue lo primero que se escuchó del otro lado del teléfono.
Era 2009 y aún estaba latente el conflicto por la Resolución N°125. Página12 había dado amplia cobertura a las consecuencias del modelo agropecuario y este periodista había escrito sobre los efectos las fumigaciones con agroquímicos.
El llamado generó desconfianza. No conocía al interlocutor. ¿Por qué me llamaba?
El científico avanzó en la presentación. “Mi nombre es Andrés Carrasco, fui presidente del Conicet y soy jefe del Laboratorio de Embriología de la UBA. Le dejo mis datos”.
Nunca había escuchado su nombre. Nunca había escrito sobre científicos y el Conicet me sonaba como un sello.
Llamados al diario y preguntas a colegas. Todos confirmaron que era un científico reconocido, treinta años de carrera, con descubrimientos muy importantes en la década del 80 y trabajo constante en los 90, cuando se enfrentó al menemismo.
Hice la nota.
Su investigación fue la tapa del diario, (abril de 2009). La noticia: el glifosato, el químico pilar del modelo sojero, era devastador en embriones anfibios. Nada volvió a ser igual. Organizaciones sociales, campesinos, familias fumigadas y activistas tomaron el trabajo e Carrasco como una prueba de lo que vivían en el territorio.
“No descubrí nada nuevo. Digo lo mismo que las familias que son fumigadas, sólo que lo confirmé en un laboratorio”, solía decir él. Y comenzó a ser invitado a cuanto encuentro había. Desde universidades y congresos científicos, hasta encuentros de asambleas socioambientales y escuelas fumigadas. Intentaba ir a todos lados, restando tiempo al laboratorio y a su familia.
También ganó muchos enemigos. Los primeros que le salieron al cruce: las empresas de agroquímicos. Abogados de Casafe (reúne a las grandes corporaciones del agro) llegaron hasta su laboratorio en la Facultad de Medicina y lo patotearon. Comenzó a recibir llamadas anónimas amenazantes. Y también lo desacreditó el ministro de Ciencia, Lino Barañao. Lo hizo, nada menos, que en el programa de Héctor Huergo, jefe de Clarín Rural y lobbysta de las empresas.
Barañao desacreditó el trabajo y defendió al glifosato (y al modelo agropecuario). Y no dejó de hacerlo en cuanto micrófono se acercara. Incluso cuestionó el trabajo de Carrasco en encuentros de Aapresid (empresarios del agro) y, sobre todo, en el Conicet.
Carrasco no se callaba: “Creen que pueden ensuciar fácilmente treinta años de carrera. Son hipócritas, cipayos de las corporaciones, pero tienen miedo. Saben que no pueden tapar el sol con la mano. Hay pruebas científicas y, sobre todo, hay centenares de pueblos que son la prueba viva de la emergencia sanitaria”.
Los diarios Clarín y La Nación lanzaron una campaña en su contra. No podían permitir que un reconocido científico cuestionara el agronegocio. Llegaron a decir que la investigación no existía y que era una operación del gobierno para prohibir el glifosato, una represalia por la fallida 125. Carrasco se enojaba. “Si hay alguien que no quiere tocar el modelo sojero es el gobierno”, resumió café mediante en el microcentro porteño. Pero Carrasco era funcionario del gobierno: Secretario de Ciencia en el Ministerio de Defensa. Le pidieron que bajase el tono de las críticas al glifosato y al modelo agropecuario. No lo hizo. Renunció.
 
Carrasco en la Mu de marzo 2014

El silencio no es salud

Empresas, funcionarios y científicos lo habían acusado de no publicar su trabajo de glifosato en una revista científica, sino en un diario. Se reía y retrucaba: “No existe razón de Estado ni intereses económicos de las corporaciones que justifiquen el silencio cuando se trata de la salud pública. Hay que dejarlo claro, cuando se tiene un dato que sólo le interesa a un círculo pequeño, se lo pueden guardar hasta tener ajustado hasta el más mínimo detalle y, luego, se lo canaliza por medios que sólo llegan a ese pequeño círculo. Pero cuando uno demuestra hechos que pueden tener impacto en la salud pública, es obligación darle una difusión urgente y masiva”.
Era calentón Carrasco. Se enojaba, discutía a muerte, pero luego tiraba algún comentario para distender.
Nos solíamos ver en un café antiguo cerca de Constitución. Él era habitué. Charlaba con las mozas y debatía de política con el dueño.
Café mediante, le pregunté por qué se metió en semejante baile. Ya era un científico reconocido en su ámbito y no necesitaba dar prueba de nada. Tenía mucho por perder en el mundo científico actual. Me explicó que lo había conmovido el sufrimiento de las Madres del Barrio Ituzaingó de Córdoba. Y que no podía permanecer indiferente. También lamentó que el Conicet estuviera al servicio de las corporaciones. Denunció acuerdos (incluso premios) entre Monsanto y Barrick Gold con el Conicet. Se indignaba. “La gente sufre y los científicos se vuelven empresarios o socios de multinacionales”, disparaba.

Ética

En 4 de mayo de 2009, el ministro Barañao envió un correo electrónico a Otilia Vainstok, coordinadora del Comité Nacional de Ética en la Ciencia y Tecnología (Cecte). En un hecho sin precedentes, Barañao aportaba bibliografía de Monsanto y pedía que evalúen a Carrasco. Nunca había pasado algo similar. La mayor autoridad de ciencia de Argentina pedía una evaluación ética por un investigar que había cuestionado al químico pilar del modelo agropecuario.
Barañao quería la cabeza de Carrasco.
Vainstok envió un correo electrónico el mismo lunes 4 de mayo,,con copia a los nueve integrantes del Comité de Ética. Decía así:
“Estimados colegas, esta tarde he recibido un pedido de que el Cecte considere las expresiones vertidas en artículos periodísticos por Andrés Carrasco con motivo de su investigación de los efectos del glifosato en embriones de anfibios. Adjunto también la bibliografía aportada por Lino Barañao, la entrevista a Carrasco y la entrevista al Ministro Barañao que sacó Clarín”.
El mail se filtró a la prensa. Y Carrasco se enteró de la operación de Barañao y Vainstok. El escándalo hubiera sido enorme. El Comité de Ética reculó y no juzgó a Carrasco, pero el camino estaba marcado.

Los de abajo

En agosto de 2010, en Chaco, estaba por dar una charla, pero empresarios arroceros y punteros políticos intentaron lincharlo. Había concurrido a una escuela de un barrio fumigado, y no pudo hablar. Lo sorprendió la violencia de los defensores del modelo.
Ese mismo agosto, la revista estadounidense Chemical Research in Toxicology (Investigación Química en Toxicología) publicó la investigación de Carrasco. Lo que había sido un pedido-chicana de sus detractores, no sirvió para calmar las críticas. Continuó la difamación de los defensores del agronegocios. Pero fue un triunfo para los pueblos fumigados, las Madres de Ituzaingó y las asambleas en lucha. Y Carrasco comenzó a tejer diálogos con otros investigadores, de bajo perfil. Sentía particularmente respeto y cariño por jóvenes investigadores de Universidad de Río Cuarto y de la Facultad de Ciencias Médica de Rosario. Solía mencionarlos en las charlas y los señalaba como el “futuro digno” de la ciencia argentina.

Otro veneno

Solíamos cruzarnos en encuentros contra el extractivismo. Y periódicamente nos enviábamos correos con información del modelo agropecuario, alguna nueva investigación, viajes suyos a Europa para contar sobre su investigación, el juicio de las Madres de Ituzaingó, la nueva soja aprobada por el gobierno, los nuevos químicos. Un día recibí uno de sus mensajesl. “Hay un nuevo veneno”, fue el asunto de un mail. Alertaba sobre el glufosinato de amonio y lo mencionaba como posible sucesor del glifosato: “El glufosinato en animales se ha revelado con efectos devastadores. En ratones produce convulsiones y muerte celular en el cerebro. Con claros efectos teratogénicos (malformaciones en embriones). Todos indicios de un serio compromiso del desarrollo normal”, precisaba. Y recordaba que la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) detalló en 2005 los peligros del químico para la salud y el ambiente. Destacó que desde 2011 el Ministerio de Agricultura había aprobado diez eventos transgénicos de maíz y soja de las empresas Bayer, Monsanto y Syngenta. Cinco de esas semillas fueron aprobados para utilizar glifosato y glufosinato.

¿Para qué y para quién investigan?

Otra tarde le envíe un correo electrónico contando de investigadores que confirmaron lo mismo que él, pero en sapos (muchas veces llaman los “canarios de la mina” porque pueden anunciar lo que le sucederá a humanos. Los investigadores tenían miedo a hablar, por las posibles represalias. De inmediato me llamó por teléfono. Fue tajante: “No quiero saber quiénes son. Sólo quiero que le preguntes para qué mierda investigan, si para criar sapos o para cuidar al pueblo que subsidia sus investigaciones. Preguntales eso por favor”. Y cortó.
Los investigadores nunca quisieron hablar y difundir masivamente sus trabajos.

Carrasco en Wikileaks

En marzo de 2011 se conoció que la embajada de Estados Unidos lo había investigado y había hecho lobby en favor de Monsanto. Documentos oficiales filtrados por Wikileaks confirmaban el hecho. “No esperaba algo así, aunque sabemos que estas corporaciones operan al más alto nivel, junto a ámbitos científicos que les realizan estudios a pedido, medios de comunicación que les lavan la imagen y sectores políticos que miran para otro lado. Estaban, y están, preocupados. Saben que no pueden esconder la realidad, los casos de cáncer y malformaciones se reiteran en todas las áreas con uso masivo de agrotóxicos”.

El otro Carrasco

En noviembre de 2013 le relaté que en Estación Camps (Entre Ríos) había entrevistado a una mujer que luchaba contra los agroquímicos. Era una trabajadora rural y ama de casa, muy humilde, que había enviudado. Su esposo era peón de campo, vivía rodeado de soja y fue fumigado periódicamente. Comenzó a enfermar, la piel se le desprendía y tuvo graves problemas respiratorios. Murió luego de una larga agonía. La mujer no tenía dudas de que habían sido los agroquímicos que llovían sobre la casa. Y los médicos tampoco tenía dudas, aunque se negaban a ponerlo por escrito. El nombre del trabajador rural víctima de los agroquímicos: Andrés Carrasco.
La viuda había escuchado en la radio sobre el científico homónimo de su marido y el glifosato. Y, entre llantos, contó que le daba fuerzas saber que alguien con el mismo nombre que su esposo estaba luchando contra los químicos que le arrebataron al padre a sus hijos.
Le conté la historia por teléfono. El Carrasco científico se conmovió, no podía seguir hablando. Y confesó que solía arrepentirse de no haber investigado antes sobre el glifosato.
carrasco

La última maniobra

A fin del año pasado me llamó para contarme la última maniobra del Conicet. Había solicitado la promoción a investigador superior y le fue negada. La cuestión iba mucho más allá de la promoción. Lo enojaba el ninguneo de los científicos empresarios y obedientes del poder. Lo habían evaluado dos personas que no conocían nada de su especialidad y otro que es parte de las empresas del agronegocios. Me envió su carta de reclamo al Conicet y relató en detalla la reunión con el Presidente de la Institución. Estaba seguro que era un nuevo pase de factura por lo que comenzó en 2009.
Y le dolía el silencio de académicos que respetaba, incluso de amigos de antaño de las ciencias sociales que le daban la espalda.
Le propuse un artículo periodístico e intentar publicarlo en Página12. Le tenía aprecio al diario, a pesar de que hacía tiempo habían dejado de darle espacio. Le avisé que pondría su versión de los hechos y la del Conicet y de Barañao. Me retruco rápido: “Te van a sacar cagando”.
Lo propuse al diario. Lo rechazaron sin la más mínima explicación. Cuando le avisé la negativa, ni se inmutó. Dijo que era previsible. “En estos años tuve un curso acelerado de lo que son los medios de comunicación”, resumió. Le respondí que estos años había aprendido que el Conicet no era para nada impoluto y que había demasiadas miserias en el mundo científico.
Reímos juntos.
Y me chicaneaba y recordaba que ahora éramos colegas. Tenía un programa en FM La Tribu donde nadie lo censuraba y daba gran protagonismo a las asambleas y organizaciones en lucha contra el extractivismo. El nombre del programa era todo un mensaje a sus enemigos: “Silencio cómplice”.
Quedamos en juntarnos a comer un asado y publicar la nota en medios amigos (la publicó lavaca en su periódico MU en marzo pasado).
Intenté para esa nota hablar con “la otra parte”. Barañao dijo que no tenía nada de qué hablar, desechó cualquier pregunta. El presidente del Conicet, Roberto Salvarezza, adujo problemas de agenda.

La última entrevista

Viajó a México al Tribunal Permanente de los Pueblos (tribunal ético internacional, de carácter no gubernamental que evalúa la violación de derechos humanos). Volvió a México en enero. Se descompuso y fue trasladado de urgencia. Lo operaron en Buenos Aires y tuvo largas semanas internado, débil. Cuando le dieron el alta, llamó a casa. “Zafé”, fue la primera palabra. Y de inmediato preguntó: “¿Qué sabés del bloqueo en Malvinas Argentinas (Córdoba, donde se frenó la instalación de una planta de Monsanto)? ¿La tiene difícil Monsanto?” Él había estado en setiembre de 2013 cuando comenzó el bloqueo. Me explicó que tenía para varias semanas de recuperación, pero cuando estuviera mejor quería que vayamos a Córdoba, a Malvinas Argentinas y también a visitar a las Madres de Ituzaingó. Lo dejamos como plan a futuro.
Hablamos sobre su situación en el Conicet. Le dolía la indiferencia de compañeros del mundo académico, sobre todo de las ciencias sociales. Le pregunté por qué no recurrir a las organizaciones sociales. Se opuso. Argumentó que ya demasiado tenían en sus luchas territoriales como para preocuparse por él. Se ofreció para una entrevista. La hicimos. Algunas citas:
  • “Los mejores científicos no siempre son los más honestos ciudadanos, dejan de hacer ciencia, silencian la verdad para escalar posiciones en un modelo con consecuencias serias para el pueblo”.
  • “El Conicet está absolutamente consustanciado en legitimar todas las tecnologías propuestas por corporaciones”.
  • “(Sobre la ciencia oficial) Habría que preguntar ciencia para quién y para qué. ¿Ciencia para Monsanto y para transgénicos y agroquímicos en todo el país? ¿Ciencia para Barrick Gold y perforar toda la Cordillera? ¿Ciencia para fracking y Chevron?”
  • “Mucha gente fue solidaria conmigo, piensa que lo que uno hizo tuvo importancia para ellos, tienen derecho a saber que hay instituciones del Estado que privilegian la arbitrariedad para sostener discursos, para que el relato no se fisure.
Sabía que la entrevista sería para un medio amigo, “no masivo”. Estaba contento, recuperando fuerzas, no iba a dar el brazo a torcer ante Barañao, Salvarezza, el establishment científico y las corporaciones del agro.
El 27 de marzo concurrió a Los Toldos, a una audiencia pública sobre agroquímicos. Estaba débil, pero no quiso faltar. Sucedió lo mismo en la Facultad de Medicina, en la Cátedra de Soberanía Alimentaria (el 7 de abril), donde habló de los alimentos transgénicos y los agroquímicos. No estaba bien, andaba dolorido, pero no quiso faltar. Entendía esos espacios como lugares de lucha, donde debía explicar los efectos de los agroquímicos. Solía decir que se lo debía a las víctimas del modelo.
Al fines de abril avisó por correo electrónico que lo habían vuelto a internar. Esperaba que sea algo rápido. Quería volver a su casa, recuperarse y hacer el viaje pendiente a Córdoba, al acampe contra Monsanto.

Su legado

Fui testigo de sus últimos seis años. Tiempo en el que decidió alejarse del establishment científico que vive encerrado en laboratorios y sólo preocupado por publicaciones que sólo leen ellos.Se transformó en un referente hereje de la ciencia argentina. No tendrá despedidas en grandes medios, no habrá palabras de ocasión de funcionarios ni habrá actos de homenaje en instituciones académicas.
Andrés Carrasco optó por otro camino: cuestionar un modelo de corporaciones y gobiernos y decidió caminar junto a campesinos, madres fumigadas, pueblos en lucha. No había asamblea en donde no se lo nombrara.
No existe papers, revista científica ni congreso académico que habilite a entrar donde él ingresó, a fuerza de compromiso con el pueblo: Andrés Carrasco ya tiene un lugar en la historia viva de los que luchan.
Nos queda, entonces, saldar con él una enorme deuda: la de decirle gracias.
Nos vemos en la lucha.

Última entrevista

CIENCIA TRANSGÉNICA

El científico que confirmó los efectos perjudiciales del glifosato denuncia al Conicet y al Ministerio de Ciencia. Afirma una saga de hostigamientos por denunciar el modelo agropecuario. El rol de los científicos, funcionarios y corporaciones.
Por Darío Aranda
Publicada en el periódico CTA de mayo.
El embriólogo molecular Andrés Carrasco marcó un quiebre en la discusión sobre el modelo agrario argentino. Con un largo recorrido en el ámbito científico, Carrasco confirmó en 2009 los efectos del glifosato (agroquímico pilar del modelo sojero) en embriones anfibios. Y ya nada volvió a ser igual. Los cientos de pueblos fumigados y organizaciones sociales tuvieron una prueba más para sus denuncias. Para Carrasco también fue un punto de quiebre. Comenzó a recorrer el país (desde universidad hasta escuelas, desde congresos científicos hasta clubes de barrio) dando cuenta de su estudio. Y comenzó a ser mala palabra en el mundo científico ligado al agronegocios. La última estocada provino del Conicet (el mayor ámbito de ciencia de Argentina): Carrasco denunció por persecución ideológica al presidente del organismo, Roberto Salvarezza, y al ministro de Ciencia, Lino Barañao.
El ministro Barañao había realizado en 2009 un inusual pedido de revisión “ética” al Conicet respecto al accionar de Carrasco. Sobrevino una censura en la Feria del Libro de 2010, difamaciones públicas y, el último hecho, la negación de la promoción con un dictamen que Carrasco evalúa como “plagado de irregularidades” y con evaluadores insólitos: una especialista en filosofía budista y un reconocido científico ligado a las empresas del agronegocios.
Ciencia, investigadores, corporaciones y gobiernos.
-¿Qué sucedió en el Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas)?
-Soy investigador principal y me presenté a investigador superior, que es la máxima categoría de un investigador. Es un concurso donde uno presenta todos los antecedentes de la carrera científica. El Conicet lo somete a una comisión especial, formada por un grupo de personas. Una parte, dos o tres, son miembros informantes, que revisan antecedentes del candidato. Luego lo informan al resto de la comisión en un dictamen, que la comisión aprueba o desaprueba.
-¿Qué implica la promoción?
-Implica fundamentalmente el reconocimiento o una carrera en la que uno viene escalando posiciones. Se analiza todos los méritos y trayectoria del candidato. También implica una mejora salarial, pero fundamentalmente un reconocimiento a la carrera.
-¿Por qué rechazan su promoción?
-Apelan a una serie de argucias retoricas. Hicieron una evaluación cuantitativa y no cualitativa. Y alguna de las contribuciones más importantes mías sólo las describen, no las evalúan, no presentan argumentos serios de la contribución del trabajo, sólo miden cuantitativamente. Dicen que no es suficiente, deducen que en mi caso no tengo experiencia internacional suficiente. Además de decir que hubo interrupciones en mi tarea porque desempeñé tareas de gestión (dos años presidente de, justamente, el Conicet y otro tanto Secretario de Ciencia en el Ministerio de Defensa). Es insólito porque reconocen que estuve en cargos de gestión y por otro lado dicen que durante esos años no hubo producción, pero saben que tuve licencia sin goce de sueldo con cargo de mayor jerarquía.
-¿Qué es lo que no evaluaron?
-No evalúan seriamente nada. Dicen que fui primer autor o segundo autor (en las investigaciones firmados por grupos de trabajo, con varios autores), pero ni siquiera dicen qué es lo que se investigó. En la década del 80 realizamos una serie de publicaciones que fueron muy relevantes en el mundo científico. No hacen mención y se limitan a decir si firmé primero, segundo o tercero. Y no hay ninguna valoración sobre todo el resto, ni se refieren a los temas sobre lo que uno trabajó durante años. Hay mucha producción científica que que no fue valorada. Del dictamen se evidencia que no hubo valoración cualitativa, no pusieron en relevancia los impactos de las investigaciones, no señalan si fue novedoso y si contribuyó en la disciplina.
-¿Esa forma de evaluación es regla de la ciencia o es particular de este caso?
-Lo que corresponde que se haga es un análisis real del contenido de la carrera científica, no medirlo en términos de números. No se trata de ver cuántos papeles tenemos acumulados, usar una balanza y ver cuántos kilos pesa la producción científica de uno. Así evalúan hoy.
-¿Usted apunta a quiénes lo evaluaron?
-El dictamen es lavado, sin argumentación, y tiene relación con los evaluadores. Una profesora de filosofía hindú (Carmen Dragonetti), que debe ser muy buena en lo suyo pero que no sabe nada de embriología. Un experto en zoología (Demetrio Boltoskoy) que no conoce de embriología. Y uno de los evaluadores que está relacionado íntimamente con la industria transgénica y la promoción del agronegocios (Néstor Carrillo). Hay conflictos de intereses y, por otro lado, no hay consistencia con el tema que los ocupa. Debieran haberse excusado y no lo hicieron.
Carrillo ha tenido manifestaciones públicas contrarias a las críticas al agronegocios, está vinculado científicamente a empresas como Monsanto a través de Bioceres, es un convencido de la tecnología transgénica, que mantiene estrechos contactos con Federico Trucco (CEO de Indear y consecuente descalificador de la idoneidad científica de Carrasco) y con Aapresid (empresarios del agronegocios).
-¿Es común que evalúen informantes que no manejan el tema?
-Tienen que tener una idea qué se está evaluando, debiera ser gente que conozca la disciplina.
-¿Evalúan su trabajo sobre glifosato?
-Apenas lo mencionan. Dan cuenta del número de menciones internacionales pero ponen mucho menos de las que tuvo. Y hacen como que no tuvo impacto. Miden el impacto con un número erróneo y no discuten el contenido del trabajo. Mal que les pese, el trabajo sobre glifosato tuvo impacto en muchos lugares del mundo y lo debieron considerar.
-¿Qué le dijo el Presidente del Conicet?
-La respuesta fue que él no sabia lo que había pasado.
-¿Pero él lo firmó?
-Sí. Claro.
-¿Y no sabía?
-Él dice eso. Que no sabía. Quizá firma cosas que no conoce… la decisión de darle la promoción o no se discute en reunión de directorio… todo el directorio sabía. Desligó su responsabilidad y minimizó, no negó, lo que plantee sobre la evaluación teñida de conflictos de intereses y animosidad manifiesta.
-¿Habrá una nueva evaluación?
-No lo sé. Lo solicité por escrito el año pasado y aún no me respondieron.
-¿Por qué hace público este hecho?
-Porque siempre he sido partícipe que los actos de Estado que benefician o perjudican a personas deben ser públicos. Y segundo porque desde 2009 han pasado cinco años y el Conicet ha tenido momentos de hostigamiento hacia mí. Corresponde denunciar esa saga, me parece que es importante hacerlo público. Se suele acostumbrar mucho a no discutir por temor a los palazos, pero hay que discutir aunque la institución sea injusta. Mucha gente fue solidaria conmigo, piensa que lo que uno hizo tuvo importancia para ellos, tienen derecho a saber que hay instituciones del Estado que privilegian la arbitrariedad para sostener discursos, para que el relato no se fisure.

Glifosato

-¿Interpreta como un pase factura por el trabajo sobre glifosato?
-Sin dudas que es un pase de factura por el glifosato. Hay que recordar que el Conicet no fue neutral en ese momento.
-¿Por qué?
-Cuando di a conocer las consecuencias del glifosato, desde el Conicet armaron una comisión para contestar lo que yo había dicho. También me prohibieron la asistencia a una Feria del Libro para hablar del tema. Y el ministro Lino Barañao pidió una comisión de ética para juzgarme. Todo lo menciono en mi apelación al Conicet.
-¿Negarle la promoción es un mensaje para otros científicos?
-No creo que sea desconocido por el sector científico, donde hay pocos que están dispuestos a hablar claramente de estas cosas.
-¿Por qué?
-Por estas señales disciplinadoras. Hay una situación con gente que dicen “con esto no me meto porque viene la represalia, pierdo el subsidio, pierdo el becario”. Pero creo que no hay que tener miedo a las posible represalias. Si uno toma una decisión científica en su carrera que va contra la institución o si no quiere participar de la linea de la institución, debe tener lugar. La institución debe ser amplia, para todos, para los que quieren hacerse empresarios científicos y quienes solo somos investigadores.
-¿Qué responsabilidad le cabe al Presidente del Conicet y al ministro Barañao?
-Al Presidente (Roberto Salvarezza) le cabe toda la responsabilidad de haber firmado la resolución que niega mi promoción. Ni siquiera echó una mirada sobre cómo fue el procedimiento. Él sabe que al firmar convalidó la injusticia. Y Barañao… es sabida su animosidad manifiesta para conmigo. Hay una bajada de línea, sus hechos y dichos públicos haciendo juicio de valor sobre la investigación del glifosato. Tanto en medios públicos, televisión, radio incluso en charlas publicadas, hubo una reunión pública de Aapresid en Rosario donde habló de manera despectiva de mi trabajo. Si un ministro hace juicio de valor sobre la actividad científica de un investigador, el Ministro me atacó personalmente a mí y mi grupo por nuestro trabajo.
-¿Por qué?
-Lo hizo en un reunión de Aapresid. Dijo “el problema Carraco se termina dentro de una semana”. Porque iba a salir un informe del Conicet sobre glifosato y finalmente no lo pudieron hacer público porque era impublicable. Cuando un ministro dice ese tipo de cosas, siempre hay discípulos dispuestos a hacerle caso al ministro. Y si le cae en la mano una evaluación harán lo posible para dejar contento al ministro. Prácticas de revanchas, venganzas, pequeñeces, son comunes en el Conicet.
-Para muchas organizaciones que luchan en el territorio fue un punto de inflexión su trabajo de 2009. Es extraño que un científico que se involucre en luchas actuales.
-Creo que la investigación de 2009 contribuyó a dar impulso a muchos grupos de colegas que trabajan de manera similar. Y siempre me sentí muy acompañado por la sociedad civil. Me resulta difícil medir el impacto en la gente, pero sí coincido que no es común que un científico salga de la mera investigación de laboratorio para preocuparse y ocuparse por algo que sucede en los territorios. Sirvió para sumarse a una discusión actual, que afecta a la población, y contribuir a una discusión de ese tipo, creo que es lo que todo científico pretende. Y creo que también ha servido para mostrar limitaciones y defectos de la ciencia actual. He visto que muchos colegas legitiman a partir de la mentira. Los mejores científicos no siempre son los más honestos ciudadanos, dejan de hacer ciencia, silencian la verdad para escalar posiciones en un modelo con consecuencias serias para el pueblo.

Conicet

-Para los ajenos al mundo científico el Conicet pareciera un sello impoluto, de excelencia. Y al mismo tiempo legitimador de discursos sociales, políticos, periodísticos. Usted fue presidente del Conicet. ¿Cómo funciona?
-El Conicet no es para nada impoluto. Estuve dos años al frente del directorio. Tenía muchísimos problemas de estos todo el tiempo, que teníamos que corregir. Yo mismo he tenido casos en los que tuve que rechazar dictámenes injustos y hasta intervine la junta de calificaciones. El Conicet está marcado por la situación política del momento, seriamente cruzado por internas políticas y las legitimaciones del momento. La institución no garantiza los derechos a ser evaluados de manera correcta y el mayor grado de objetividad posible. No debería nunca estar Néstor Carrillo evaluando mi trabajo, lo pusieron a propósito.
-¿Qué rol juegan las empresas?
-El Conicet tiene representantes de las provincias, de la ciencia, de universidades y de la industria y del agro, como dos grandes sectores económicos. Estos últimos son representes propuestos por las corporaciones.
-¿Cómo repercute el rol del sector privado?
-El Conicet está absolutamente consustanciado en legitimar todas las tecnologías propuestas por corporaciones, modelos de hacer ciencia que implica un profundo y progresiva asociación con la industria. Ellos promueven un modelo de investigadores al servicio de empresas, de patentes, de formación científica con transferencia al sector privado. Ha llegado a tanto esa vinculación que el Conicet ha inventado un sistema de evaluación distinto para los investigadores que trabajan con las empresas.
-¿Cómo una evaluación distinta?
-Un sistema que implica que el investigador puede trabajar para una empresa y no es evaluado mientras participa de proyectos de empresas, pero siempre como investigador del Conicet. Si decide dejar la empresa, vuelve a ser evaluado como todos nosotros. Todo investigador debe publicar, enviar sus trabajos a revistas, poner en discusión sus trabajos. Los investigadores del Conicet que trabajan para empresas no está sometidos a estas evaluaciones. En esos casos el Conicet funciona como proveedor de recursos humanos de las empresas.
-Si usted hubiera investigado en favor de empresas del agro…
-De seguro el Conicet me daba todas las promociones que pedía. Muchos de los promovidos por el Conicet están encolumnados con esta lógica institucional de privatizar la producción de conocimiento científico. Ese tipo de investigadores está prestigiado por el Conicet. Y se mira mal a quien no se encolumna en esa forma de entender la ciencia. Y mucho peor si se los confronta. El Conicet alienta o cuestiona a investigadores según qué investigue. Si cuestionás el modelo te puede negar subsidios, te saca becarios, te evalúa de manera arbitraria.
-¿Cómo se puede comprobar la vinculación del Conicet con el mundo empresario del agronegocios?
-Es pública la vinculación. Se promueven investigaciones de transgénicos con total financiamiento público del Conicet, se financia a la empresa Bioceres, donde está Gustavo Grobocopatel. Se financió el polo tecnológico de transgénicos en Rosario para desarrollo de semillas, trabajan junto a Aapresid (empresarios que introdujeron los transgénicos en asociación con las multinacionales del sector). El Conicet lleva adelante una política en favor de una determinada tendencia tecnológica y además participa de los negocios que surgen de esa confluencia con el agronegocios. No lo esconden. Están orgullosos del modelo de ciencia que hacen.
-El discurso, no sólo del Gobierno, es que se ha invertido mucho en ciencia y técnica en estos años.

-Es cierto. Pero habría que preguntar ciencia para quién y para qué. ¿Ciencia para Monsanto y para transgénicos y agroquímicos en todo el país? ¿Ciencia para Barrick Gold y perforar toda la Cordillera? ¿Ciencia para fracking y Chevron? Hay un claro vuelco de la ciencia para el sector privado y el Conicet promueve esa lógica. En lo 90 estaba mal visto. Muchos hicieron la vida imposible al menemismo para que esto no pasara y hoy aplauden de pie que la ciencia argentina sea proveedora de las corporaciones.
Fuente: 

HTTP://WWW.LAVACA.ORG/NOTAS/ANDRES-CARRASCO-CIENTIFICO-Y-MILITANTE-GRACIAS/

jueves, 8 de mayo de 2014

Campaña por el cese de la explotación petrolera en el Parque Nacional Calilegua

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Foto: Parque Nacional Calilegua.
Por OPSur.- A fines de abril los trabajadores del Parque Nacional Calilegua presentaron un petitorio al Directorio de la Administración de Parques Nacionales (APN), donde denuncian y exigen una rectificación del acto administrativo  mediante el cual el presidente del organismo, Carlos Corvalán, autoriza  a la empresa china JHP International Petroleum Engineering Ltda, a presentar el Estudio de Impacto Ambiental de su proyecto de perforar tres pozos para la extracción de petróleo y dos pozos sumideros, en jurisdicción del área protegida, comprendidos por el yacimiento Caimancito. En la demanda, afirman que el hecho representa una “flagrante violación” a la Ley 22.351 de Parques Nacionales, norma que prohíbe tal actividad extractiva. El plan de JHP, que conformó una Unión Transitoria de Empresas (UTE) con Jujuy Energía y Minería Sociedad del Estado (JEMSE) tiene una duración de 24 años, pero la APN sólo solicitó un estudio, de tres años.
Los trabajadores del Parque consideran que ese proyecto debió ser “rechazado en todos sus términos” ante la inviabilidad legal de realizarlo. Cabe recordar que esta área natural protegida es de prioritaria conservación porque constituye uno de los pocos sectores de selva pedemontana del país que ha sobrevivido a los desmontes impulsados por la ampliación de la frontera agropecuaria. Forma parte de la zona identificada como el corredor ambiental de mayor importancia del NOA, imprescindible en términos de conectividad biológica por constituir el último nexo funcional entre los sectores norte y centro de las yungas argentinas y por su rol en la conectividad con el ambiente chaqueño. Su importancia se pone de manifiesto al ser declarada Reserva Natural Estricta y Área Núcleo de la Reserva de la Biósfera de Yungas.
El Estado Nacional y Provincial, en común acuerdo, promovieron la creación del PN Calilegua en 1979, aunque posteriormente dictaron decretos adjudicando concesiones petroleras y aprobando traspasos del yacimiento Caimancito entre diversas empresas. De esta manera se amplió la actividad explotación de hidrocarburos en el área protegida y se la prologó en el tiempo, violando sistemáticamente la Ley de Parques Nacionales. En consecuencia, estas concesiones petroleras resultan absolutamente nulas, como  lo establece la propia Ley 17.319 de Hidrocarburos en su artículo 79 inciso d: “Son absolutamente nulos los permisos y concesiones que se superpongan… a zonas vedadas a la actividad petrolera”.
Durante décadas la explotación petrolera se ha desarrollado sin control del Estado, generándose una multiplicidad de pasivos ambientales de muy grave incidencia y costosa reversión, principalmente sobre cauces de aguas superficiales y subterráneas que afectan al PN Calilegua, según consta en el Expediente APN CUDAP EXP-PNA 1598/2011 de la Administración de Parques Nacionales. La actividad petrolera en el yacimiento genera agua residual tóxica, que es inyectada en un pozo sumidero con alto riesgo de contaminar las aguas que consume la población de Caimancito y la zona rural aledaña, según lo reconoce la propia empresa petrolera en un informe técnico formalmente presentado y que consta en el expediente mencionado.
Dentro del yacimiento se ha documentado que el pozo petrolero Caimancito E-3, que se encuentra inactivo, al menos desde 1997 -año en que fue descubierto por trabajadores del Parque-, vierte aguas de formación (residuos peligrosos) al Arroyo Yuto. Además se han contabilizado otros 22 pozos inactivos y sin sellar, todos dentro del área protegida, 5 de los cuales generan impacto directo sobre la fauna nativa y cauces de agua. Todo ello consta en Jefe De Gabinete De Ministros: Remite Respuesta en relación a la Resolución Aprobada por la H. Cámara (0380-D-10) sobre diversas cuestiones relacionadas con la extracción de hidrocarburos en el Parque Nacional Calilegua Provincia de Jujuy (0318-Ov-11) Energía y Combustibles.
La grave situación ambiental y consecuencias sociales alcanzadas en torno al yacimiento Caimancito, demandan el máximo compromiso del Gobierno de Jujuy, como autoridad de aplicación, y de la Administración de Parques Nacionales, ente encargado de garantizar la preservación del PN Calilegua para las generaciones futuras. Ante esta situación se ha lanzado una campaña informativa y de firmas para pedir a las autoridades jujeñas y a las de la APN que desistan de ampliar la explotación de hidrocarburos dentro del PN Calilegua y pongan en marcha un plan de cierre paulatino del yacimiento Caimancito y la remediación de todos los daños y pasivos ambientales.
  • Exigimos a las Autoridades de la Administración de Parques Nacionales, observar sus deberes de funcionario público y en cumplimiento del mandato de las normas legales y reglamentarias que rigen la actividad del Organismo rechazar en todos sus términos el proyecto de desarrollo de la actividad petrolera dentro del Parque Nacional Calilegua, presentado por la UTE conformada por la empresa china JHP International Petroleum Engineering Ltda. y la empresa Jujuy Energía y Minería Sociedad del Estado (JEMSE).
  • Exigimos al Estado Provincial decretar el cierre definitivo del Yacimiento Caimancito en jurisdicción y dominio del Parque Nacional Calilegua, desarrollando un programa progresivo y planificado de cese de las actividades petroleras y el correcto sellado de los pozos petroleros y recomposición de los demás pasivos ambientales.

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Para profundizar información de la situación de explotación petrolera en el PNC y los documentos de referencia contactarse con:
Guillermo Nicolossi guillermonicolossi@yahoo.com.ar (03886) 15507400
Gabriel Brizuela pulgabrizuela@hotmail.com (03886) 15500167
Francisco Gallardo fgallardo@apn.gov.ar (03886) 15507399
David Sarapura saraelkolla@yahoo.com.ar (03886) 15507397
A través del Tel. 03886 – 422046 de las Oficinas de la Intendencia PN Calilegua
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sábado, 3 de mayo de 2014

Declaración de los pueblos víctimas de las prácticas de Chevron en el mundo

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La Unión de Afectados por las Operaciones Petroleras de Chevron-Texaco, en Ecuador

La Confederación Mapuche de Neuquén, en Argentina
Richmond Progressive Alliance, Asian Pacific Environmental Network y Gayle McLaughlin – Alcadesa de Richmond, en California – Estados Unidos
 Environmental Rights Action/Friends of the Earth Nigeria y Kebetkache Women Development and Resource Centre, en Nigeria
 Las Comunidades de la Región de Vaslui, en Rumania
 CONSIDERANDO:
 Que, en cada uno de nuestros territorios hemos sido víctimas de los abusos de la compañía petrolera: hemos presenciado la devastación de la naturaleza como consecuencia de su irresponsable operación, hemos sufrido la muerte y enfermedad de nuestros pueblos, se han violado nuestros derechos personales y colectivos, y hasta hemos sido calificados como delincuentes por elevar nuestra voz de protesta.
Que, históricamente, la avaricia y sed de ganancias de Chevron han primado por sobre la seguridad pública, los derechos ciudadanos, y el respeto a la Naturaleza. En los últimos tiempos, Chevron ha aplicado una serie de medidas sistemáticas de “exoneración de responsabilidad” en la que la petrolera explota, contamina, daña y se enriquece, pero nunca responde por sus actos.
Que, en países como Argentina o Rumania, Chevron se ha transformado en la punta de lanza de la exploración de yacimientos no convencionales, a través de la cuestionada técnica experimental delfracking, que magnifica las posibilidades de contaminación de nuestros territorios y las fuentes de agua subterráneas. Chevron ha sido el promotor de la explotación de estos yacimientos aliándose a los gobiernos que han reprimido las justas protestas de la población, violando nuestros derechos colectivos.
Que, la reunión general anual de accionistas de Chevron, donde sus directivos informarán acerca de la situación financiera de la compañía y su aparente solidez (producto de su sistemática irresponsabilidad), se llevará a cabo en la mitad del desierto de Texas, en donde no habrá comunidades, activistas, prensa, ni nadie que incomode a la opulencia y poder.  Chevron intenta esconderse.  Solamente su Gerente General, John Watson, podrá ejercer su derecho a expresarse.
Que, somos cientos de miles las personas afectadas por Chevron en Ecuador, Nigeria, Estados Unidos, Argentina, Rumania y muchos otros países. Esta cifra continuará creciendo cada día, debido almodus operandi de la empresa que sistemáticamente  violenta los derechos de las personas y la naturaleza en los lugares donde opera, negándose posteriormente a realizar la justa remediación de esos territorios, actitud que constituye una violación en sí misma.
NOS UNIMOS EN UNA SOLA VOZ Y DECLARAMOS:
  • Nuestro rechazo a las prácticas abusivas e irresponsables de Chevron Corporation en el mundo. En particular, rechazamos:
  • Sobreponer sus intereses económicos por sobre los derechos de las personas y la naturaleza;
  • Devastar cientos de miles de hectáreas de suelo y millas marítimas, por su operación irresponsable y ambiciosa;
  • Contaminar, voluntariamente, las fuentes de agua, manteniendo a miles de personas privadas de su derecho a la salud y a un ambiente sano;
  • Aniquilar pueblos indígenas ancestrales y discriminar a los habitantes de los territorios donde opera;
  • Irrespetar y desconocer los derechos de las mujeres, niños y niñas;
  • Ocasionar, a través de prácticas negligentes, enfermedades respiratorias, reproductivas y cáncer en miles de niños, jóvenes, adultos y ancianos;
  • Violentar el derecho de autodeterminación de los pueblos al impulsar la cuestionada técnica del fracking para la exploración y explotación de yacimientos no convencionales;
  • Usar fuerzas militares para la seguridad privada de la compañía, con prácticas violentas en contra de los ciudadanos
  • Irrespetar y abusar los derechos de los trabajadores en virtud de la productividad de la compañía;
  • Irrespetar los sistemas jurídicos nacionales e internacionales, antes, durante y después de su operación, con el fin de maximizar sus ganancias por sobre los derechos de la población y evadir el cumplimiento de sus responsabilidades;
  • Abusar de los principios de la ley societaria, escondiéndose detrás de docenas de subsidiarias para evadir sus responsabilidades;
  • Despilfarrar innumerables recursos económicos para limpiar su imagen, en lugar de invertirlos en reparar los derechos que ha vulnerado;
  • Abusar de su poderío económico y político para acallar la voz de quienes reclaman  a la compañía para que  asuma su responsabilidad;
 INVITAMOS:
A participar, activamente, en el Día Internacional Anti Chevron, el miércoles 21 de mayo de 2014, para que el mundo se sume con acciones públicas y mensajes de rechazo a las malas prácticas de Chevron Corporation.
  • A elevar una voz conjunta para que, sin importar el rincón donde se esconda,  Chevron Corporation, sus directivos y sus accionistas, escuchen que:
  •  No toleraremos la irresponsabilidad e indiferencia de la compañía frente a los daños que ha ocasionado en nuestros territorios;
  •  No permitiremos que pretenda eximirse de su responsabilidad inculpando a los gobiernos locales o a terceros relacionados;
  •  Chevron debe pagar por la contaminación y devastación de la naturaleza y los ecosistemas terrestres y marinos;
  •  Exigimos el respeto a la autodeterminación de los pueblos que rechazan la utilización del fracking y otras técnicas contaminantes en sus territorios;
  •  Exigimos respeto por los pueblos y comunidades nativas de los territorios donde opera;
  •  Exigimos respeto a los niños, jóvenes, adultos, ancianos; hombres y mujeres por igual;
  •  Exigimos el respeto a los trabajadores y condiciones óptimas y dignas para el desempeño de sus funciones;
  •  Exigimos el cumplimiento de las obligaciones impuestas por los sistemas judiciales de los países en los que opera y en los que mantiene conflictos;
  •  Exigimos que Chevron Corporation, por sí misma o a través de sus subsidiarias, responda con su patrimonio por los daños que ha ocasionado en el mundo;
  •  No descansaremos en nuestras luchas hasta que Chevron Corporation modifique sus prácticas, asuma sus responsabilidades y cumpla con sus políticas de responsabilidad corporativa.
  •  No consumiremos ni negociaremos con productos que lleven la marca de Chevron.
SE SOLIDARIZAN:

NOMBRE 
PAÍS
1Oilwatch International
International
2Pachamama Alliance
International
3Transnational Institute
International
4Plataforma Interamericana de Derechos Humanos
América
5Parti de la Gauche Européenne
Europa
6Parti Communiste Français
France
7FIAN
México
8Frente de Defensa de la Amazonía
Ecuador
9Acción Ecológica
Ecuador
10Yasunidos
Ecuador
11CONAIE
Ecuador
12Centro de Derechos Económicos y Sociales (CDES)
Ecuador
13INREDH
Ecuador
14Red Amazónica de Abogados de la Amazonia RAMA
Ecuador
15Centro de Documentación de Derechos Humanos, “Segundo Montes Mozo S.J”
Ecuador
16Vira Association
România
17INFO OMG Ngo
România
18EcoRuralis Association
România
19Save Bucharest Association
România
20Alburnus Maior
România
21Mining Watch
România
22Salvati Bucurestiul Association
România
23Romania Fara Ei Association
România
24Info OMG
România
25Eco Ruralis Association
România
26Workers World Party
United States
27Bay Area Latin American Solidarity Coalition (BALASC)
United States
28SOAWatch-San Francisco
United States
29Global Exchange
United States
30Amazon Watch
United States
31Media Alliance
United States
32Global Initiative for Economic, Social and Cultural Rights
United States
33Task Force on the Americas
United States
34Rainforest Action Network
United States
35NorthStar Asset Management, Inc.
United States
36Crude Accountability
United States
37OccupySF Environmental Justice Working Group
United States
38Sunflower Alliance
United States
39CT Citizen Action Group (CCAG)
United States
40ForestEthics
United States
41JINN
United States
42Vecinos Autoconvocados de Esquel
Argentina
43Foro Ambiental y Social de la Patagonia
Argentina
44Asamblea de Vecinos Autoconvocados “Benito Juárez SIN Fracking”
Argentina
45Fundación Uñopatún
Argentina
46Asamblea SANIDARIOS “Cuenca Currú Leuvú Patagonia”
Argentina
47Red Nacional de Acción Ecologista RENACE
Argentina
48Red de Solidaridad con los Afectados por Chevron en Ecuador
Argentina
49Multisectorial Contra la Fractura Hidráulica de Neuquén
Argentina
50Colectiva Feminista la Revuelta
Argentina
51MST Nueva Izquierda
Argentina
52Unidad Popular
Argentina
53Cob La Brecha
Argentina
54Emancipación Sur Corriente Nacional
Argentina
55Junta Promotora Proyecto Sur Neuquén
Argentina
56Fundación Ecosur Ecología, cultura y educación desde los Pueblos del Sur-Filial Patagonia
Argentina
57Cátedra Libre de Derechos Humanos de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco
Argentina
58Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de Comahue
Argentina
59Frente Popular Darío Santillán-Alto Valle
Argentina
60Observatorio Petrolero Sur
Argentina
61Foro Ambiental y Social de la Patagonia
Argentina
62Mesa de Pueblos Originarios de Buenos Aires
Argentina
63Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía
Argentina
64Centro de Investigación y Formación de Movimientos Sociales Latinoamericanos
Argentina
65Red Nacional de Acción Ecologista – RENACE
Argentina
66Unión de Asambleas Patagónicas – UAP
Argentina
67Lujan 2 Ciudades
Argentina
68Colectivo Editorial Mapuexpress
Argentina
69Asamblea de Bariloche contra la Megaminería
Argentina
70Red Ecosocialista de Santa Cruz
Argentina
71Fundación ECOSUR, Ecología, Cultura y Educación desde los Pueblos del Sur
Argentina
72Acción por la Biodiversidad
Argentina
73Asociación Civil Árbol de Pie – Bariloche
Argentina
74Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social (MULCS)
Argentina
75Asamblea Popular Ambiental Colón – Ruta 135 (Entre Ríos)
Argentina
76Grupo de Trabajo por los Derechos Colectivos
Argentina
77Asociación Lihue – Bariloche
Argentina
78Asamblea Ciudadana Concordia
Argentina
79Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional                 Argentina
80Movimiento Político y Cultural Su.R.Co – San Martín de los Andes
Argentina
81Programa de Extensión “Por una nueva economía, humana y sustentable” – UNER
Argentina
82Partido Revolucionario Marxista Leninista
Argentina
83Tendencia Universitaria Nacional 29 de MAYO
Argentina
8492 Millones
Argentina
85Asamblea Ambiental de Rio Gallegos Argentina
86Movimiento de Articulación No colonialista de Bases Latinoamericanas Sociales
Argentina
87Foro Waj Mapu – Chajarí
Argentina
88Adhesiones Individuales:Roberto Ochandio, Alicia Dominici, Diego Pérez Roig (integrante del OPSur), Juan José González (Profesor UNCo)
Argentina